Las mentiras... como las detesto, como pudiese comunicarlo de una manera en que realmente se logre entender la repusión que me producen.
Empiezo el tema haciendo un mea culpa... he mentido, si lo he hecho. No justifico en absoluto mi actitud, ni que me llevó a mentir, y es que tengo plena consciencia que si lo hice fue en algo con muy poca trascendencia, y que de ninguna manera, a consecuencia de esa o esas mentiras, se vieron afectadas otras personas aparte de quien aquí escribe.
Pensar y tratar de encontrar una respuesta, donde se origina y proviene mi aborrecimiento a las mentiras, no es muy dificil. Partamos por la idea que a nadie le gusta que le mientan (creo, ¿o no?), en fin... y sumando a lo anterior, personalmente ésta ha sido la causa de mis más profundos dolores y penas, tanto a nivel familiar como personal.
No hay peor sensación (bueno quizás si la hay, pero la verdad esta es muy fea) que la de sentirse engañado/a, de creer en alguien o en alguna circunstancia, y que sea todo falso, una invención... una mentira.
Creo ser una persona muy honesta, bueno aquí (mi blog) no tengo otra opción que ser autoreferente, no queda otra. Siempre he preferido decir las cosas en el momento, si tengo que pasar un mal rato por culpa de alguna verdad que haya que decir, para mi es mejor evitar rodeos innecesarios y lo hablo de inmediato, trato de ser lo más transparente posible con la gente, y asi mismo me gusta que sean conmigo, aunque eso me signifique dolor y tristeza, por dura que sea la verdad, lo prefiero asi y no enterarme por otra gente o por casualidad que he sido engañada, que he vivido en una mentira sea cual sea el contexto.
Encuentro horrible que se vea traicionada la confianza, que para mi es algo sagrado, y si hay algo que me da miedo-rabia (rara mezcla de ambos) entre otras cosas, es al hacer el papel de pelotuda y caer redondida en una mentira.
Me ha pasado más de una vez, y creo que la respuesta ante el tropiezo en más de una ocasión, es que aveces se me olvida que no toda la gente valora de la misma manera la confianza y los sentimientos que puedan estar involucrados, no todos piensan lo mismo que yo, y realmente hay personas que hacen de la mentira un verdadero arte.
Cuando ya creo que no me puedo sorprender más de esta capacidad, que para algunos es un verdadero "don", conozco un caso o me toca vivir en carne propia algo que me deja plop!... es que no puede haber gente tan mentirosa.
He vivido y he visto tantos casos de mentira, que he desarrollado unos sensores especiales para captar a la gente mentirosa, claro que como nada en esta vida es completamente perfecto aveces falla, y ayer me di cuenta que esa falla es unica y exclusivamente mi culpa.
Si... mi culpa y es que lamentablemente sin darme cuenta, me miento!!!! (momento de descontrol), los sensores estan dando sus alarmas, chicharras, ya casi me gritan en la cara que me estan puro vendiendo la pomá, incluso la duda de hace presente y no los pesco!!!
Soy lesa-ingenua crónica, ya lo confirmé, me engaño yo misma.... la explicación está en la afirmación mencionada antes (soy lesa-ingenua crónica) y que hay gente con la capacidad de venderte una historia tan linda y adornada que es imposible no caer, estas dos aristas confabulan sinergicamente para hacerte sentir como la mierda, osea muy mal y ridiculamente engañado/a.
Me pasó hace super poquito, que alguien que yo quise mucho mucho y que estúpidamente aún le tengo cariño (nunca voy a aprender), me mintió, lo descubrí yo misma, claro que muy tarde, y no es que la leserita de las mentiras fueran al final no más o desde la mitad en adelante (de la "relación")... fue TODO EL RATO.
Incluso yo y mis antenitas captadoras de señales mentirosas al acecho nos dimos cuenta, cuando aun era tiempo, reaccionó la honesta Daniela y le planteó sus dudas enseguida, situacion ante la cual este artista de la mentira creó inteligentemente otra, para tapar los vacios que habían quedado en la anterior para que en definitiva disipara mis dudas, de una manera vil pero muy astuta y tan creible que terminé tragándome todo, lo reconozco, me vieron la cara de pelotuda.
Es una verdadera lata darse cuenta eso, y creo que esto que escribo es sólo para desahogarme, porque al fin y al cabo gente mentirosa ha existido y seguirá existiendo (para mi desgracia), incluso con mucho esfuerzo puedo llegar a entender que la mentira puede llegar a ser justificacble o necesaria algunas veces, pero aveces es muSHo.
Pero ¿Dónde está el límite?, ¿Cúando la persona pasa de ser un simple mentirosillo a ser un verdadero mitómano?, en rayar en la paranoia y en la insanidad mental, en llegar a ser tan peligroso como un verdadero delincuente.
Creanme que los hay y tengo una persona muy cercana que fue victima de un verdadero sicopata de las mentiras.
¿Hasta donde es aplicableel dicho popular..."en la confianza está el peligro"?, ¿Cómo estar eternamente preocupada de nos mientan?, cuando aveces en la misma familia se encuentran personas así ¿Cómo vivir tranquila?... tampoco sin caer en la paranoia que todo lo que nos digan es mentira, trato de responderme y tranquilizarme, pero me cuesta mucho, y más aun conociendo lo insegura que soy en algunos aspectos, donde este tema lo refuerza de una manera muy negativa.
No pretendo criticar a nadie (bueno si a una personsa, la que ,e mintió), tampoco creo que mañana iré donde un sacerdote a confesarme por las mentiras que he dicho, el de arriba sabe cuales han sido y porque, y tengo mi consciencia tranquila.
Pero me sorprende que hay gente que duerme tranquila cargando (a consciencia) con el peso de una mentira que daña a otro, que tarde o temprano se sabrá y será peor, que sean capaces de jugar con sus ilusiones o esperanzas.
Lo mio es una mentira más, estoy resiganda, sólo me duele haber visto traicionada mi confianza, creer y engañarme cegada por el cariño que le tuve a alguien, me da lata decirlo pero las circunstancias estan haciendo que me vuelva una persona cada vez más desconfiada y quizás con gente que no lo merece.
Como la mayoría de las veces... terminan pagando justos por pecadores.
