Siempre he conversado con amigos, sobre lo emocionalmente demandante que significa trabajar con la salud y emociones de seres humanos, tan humanos como yo... saber lidiar, contener y manejar situaciones conflictivas en lo emocional es algo que no te enseñan en la universidad, son cosas que sólo se aprenden con la experiencia y con la sensibilidad que viene inserta en nuestro chip interno.
La mayoría de la gente cree que a medida que uno se va enfrentando a estas situaciones se vuelva mas "inmune" o "insensible" al dolor ajeno (me refiero fisico o emocional, indistintamente), yo he visto gente a la cual le ha sucedido ésto, quizas por evitar involucrarse como metodo de autodefensa, también he visto gente que vive con sus pacientes sus emociones, incluso en algunos casos como propias. Analizando este tema, en realidad creo que el punto está en no caer en los excesos de la indiferencia, o terminar por enfermarse con la gente que uno atiende.
Yo la verdad no llevo mucho tiempo trabajando, y para algunos/as de mis colegas soy "nueva", a pesar que ya voy a cumplir 3 años desde que comencé a ejercer mi profesión, he pasado por tantas y diversas emociones como no imaginé viviría en tan poco tiempo, en general algunas de las situaciones me dejan pensando y reflexionando cosas, y ayer en particular sucedió una que me dejo pensando bastante...
Tengo un paciente como muchos del lugar donde trabajo, adulto mayor, gran parte de su vida resuelta, familia armada... y con un diagnostico lamentable... cancer terminal, el maldito cancer.
Antes de ayer, una de sus hijas que lo acompañaba - como todos los días - notó que el deterioro provocado por la patología de su padre se hacía mas evidente, su salud se compretía cada vez más. A las 15 hrs su padre solicitó la presencia de sus hijos, de los cuales uno de ellos vivía en otra ciudad y aún no lo había ido a ver después de saber su diagnostico y que quedara hospitalizado. La hija ante la petición hizo un llamado emotivo y desesperado a su hermano, sensibilizandolo ante la situacion e insistiendole que debía llegar lo antes posible a ver a su padre.El resto de lo sucedido yo lo imagino, la conciencia de ese hijo que - por quizás que razón - no pudo ir antes a ver a su padre, y la llamada de su hermana diciendole que en cualquier momento podría suceder el desenlace de tan macabra enfermedad.
las 18 hrs, nos enteramos de una noticia aún mas trágica que lo que ya estaba sucediendo, ése hijo desesperado por ver a su padre, habia sufrido un terrible accidente de tránsito, viajando por la carretera desde su ciudad a la nuestra habia chocado su auto y perdió la vida.
(...)
Esa es la pausa, sinónimo del silencio que se provocó entre los que supimos la noticia... Mas tarde uno de los hijos de mi paciente, hermano del señor fallecido se acercó a hablar conmigo, destruido por lo sucedido - comprensible -, Yo sin palabras..., y es que, ¿Qué es lo que le dices a una persona en este tipo de situaciones?... sólo acompañarlos en su dolor, escuchar y facilitar situaciones para evitarles más problemas de los que ya tienen.
Me quede pensando en como es al vida, vertiginosa, sopresiva, súbita... y corta. Nadie sabe cuando le llegará su momento, aveces es injusta, no espera aveces que uno haya completado sus etapas... injusta aveces en adelantar las partidas que se supone sean más tardías... No es agradable pensarlo, pero yo he visto morir a mucha gente, y quizas veré mucha más, pero siempre existe el dolor de la perdida, el ver a un alma, espiritu, energía vital o como le quieran llamar abandonar su cuerpo, es fuerte, pero más aun doloroso es cuando uno ve que ese ser humano le faltaban etapas por cumplir.
Yo en general creo que no le tengo miedo a la muerte... A MI MUERTE, más miedo le tengo al dolor que puede llevarme a ella, o al sufrimiento de un ser querido, miedo me da no haber sentido, vivido, visto, olfateado, saboreado muchas cosas antes de partir...
Ese hijo que venía a ver a su padre, quizas pensaba en lo que no le dijo a su padre, en lo que no abrazó... no sé eso me imagino, quizas sería incluso lo que yo habría pensado en su lugar.
Es dificil afrontar una situación como esta, es dificil pensar que nada perdura y todo tiene una fecha de caducidad... ¿Será deberá mejor no cuestionar la insjuticia como parece ser que sucedan estos hechos, sino aprovechar el tiempo al máximo?.
La reflexión de todo esto está basicamente en lo corto que son nuestros momentos, en lo que poco aprovechamos aveces ESOS momentos, sin pensar que en cualquier minuto la vida se nos acaba.
Desde hoy abrazaré mas fuerte, les diré más veces a los que amo, que los amo, besaré con más intensidad, saborearé todo con más gusto, me reire más fuerte y lloraré con mas ganas.
Me quedaré pensando que ahora en vez del padre esperar a que su hijo lo viniera a ver, es ese hijo quien esperará a su padre en otro sitio, donde quizá puedan econtrarse nuevamente.
