31 julio, 2010

Reflexión de hoy...

Mi pega (trabajo) es una de las cuestiones que más me gusta de mi vida, a pesar que reniego el 90% de las veces de lo cansada que me deja pero la amo... no sólo porque me permite mantenerme activa, sino porque me permite ademas interactuar con gente, reir, llorar, estresarme y conocer historias que me nutren no solo en lo profesional sino como ser humano.
Siempre he conversado con amigos, sobre lo emocionalmente demandante que significa trabajar con la salud y emociones de seres humanos, tan humanos como yo... saber lidiar, contener y manejar situaciones conflictivas en lo emocional es algo que no te enseñan en la universidad, son cosas que sólo se aprenden con la experiencia y con la sensibilidad que viene inserta en nuestro chip interno.
La mayoría de la gente cree que a medida que uno se va enfrentando a estas situaciones se vuelva mas "inmune" o "insensible" al dolor ajeno (me refiero fisico o emocional, indistintamente), yo he visto gente a la cual le ha sucedido ésto, quizas por evitar involucrarse como metodo de autodefensa, también he visto gente que vive con sus pacientes sus emociones, incluso en algunos casos como propias. Analizando este tema, en realidad creo que el punto está en no caer en los excesos de la indiferencia, o terminar por enfermarse con la gente que uno atiende.
Yo la verdad no llevo mucho tiempo trabajando, y para algunos/as de mis colegas soy "nueva", a pesar que ya voy a cumplir 3 años desde que comencé a ejercer mi profesión, he pasado por tantas y diversas emociones como no imaginé viviría en tan poco tiempo, en general algunas de las situaciones me dejan pensando y reflexionando cosas, y ayer en particular sucedió una que me dejo pensando bastante...
Tengo un paciente como muchos del lugar donde trabajo, adulto mayor, gran parte de su vida resuelta, familia armada... y con un diagnostico lamentable... cancer terminal, el maldito cancer.
Antes de ayer, una de sus hijas que lo acompañaba - como todos los días - notó que el deterioro provocado por la patología de su padre se hacía mas evidente, su salud se compretía cada vez más. A las 15 hrs su padre solicitó la presencia de sus hijos, de los cuales uno de ellos vivía en otra ciudad y aún no lo había ido a ver después de saber su diagnostico y que quedara hospitalizado. La hija ante la petición hizo un llamado emotivo y desesperado a su hermano, sensibilizandolo ante la situacion e insistiendole que debía llegar lo antes posible a ver a su padre.
El resto de lo sucedido yo lo imagino, la conciencia de ese hijo que - por quizás que razón - no pudo ir antes a ver a su padre, y la llamada de su hermana diciendole que en cualquier momento podría suceder el desenlace de tan macabra enfermedad.
las 18 hrs, nos enteramos de una noticia aún mas trágica que lo que ya estaba sucediendo, ése hijo desesperado por ver a su padre, habia sufrido un terrible accidente de tránsito, viajando por la carretera desde su ciudad a la nuestra habia chocado su auto y perdió la vida.

(...)

Esa es la pausa, sinónimo del silencio que se provocó entre los que supimos la noticia... Mas tarde uno de los hijos de mi paciente, hermano del señor fallecido se acercó a hablar conmigo, destruido por lo sucedido - comprensible -, Yo sin palabras..., y es que, ¿Qué es lo que le dices a una persona en este tipo de situaciones?... sólo acompañarlos en su dolor, escuchar y facilitar situaciones para evitarles más problemas de los que ya tienen.

Me quede pensando en como es al vida, vertiginosa, sopresiva, súbita... y corta. Nadie sabe cuando le llegará su momento, aveces es injusta, no espera aveces que uno haya completado sus etapas... injusta aveces en adelantar las partidas que se supone sean más tardías... No es agradable pensarlo, pero yo he visto morir a mucha gente, y quizas veré mucha más, pero siempre existe el dolor de la perdida, el ver a un alma, espiritu, energía vital o como le quieran llamar abandonar su cuerpo, es fuerte, pero más aun doloroso es cuando uno ve que ese ser humano le faltaban etapas por cumplir.
Yo en general creo que no le tengo miedo a la muerte... A MI MUERTE, más miedo le tengo al dolor que puede llevarme a ella, o al sufrimiento de un ser querido, miedo me da no haber sentido, vivido, visto, olfateado, saboreado muchas cosas antes de partir...

Ese hijo que venía a ver a su padre, quizas pensaba en lo que no le dijo a su padre, en lo que no abrazó... no sé eso me imagino, quizas sería incluso lo que yo habría pensado en su lugar.
Es dificil afrontar una situación como esta, es dificil pensar que nada perdura y todo tiene una fecha de caducidad... ¿Será deberá mejor no cuestionar la insjuticia como parece ser que sucedan estos hechos, sino aprovechar el tiempo al máximo?.
La reflexión de todo esto está basicamente en lo corto que son nuestros momentos, en lo que poco aprovechamos aveces ESOS momentos, sin pensar que en cualquier minuto la vida se nos acaba.

Desde hoy abrazaré mas fuerte, les diré más veces a los que amo, que los amo, besaré con más intensidad, saborearé todo con más gusto, me reire más fuerte y lloraré con mas ganas.
Me quedaré pensando que ahora en vez del padre esperar a que su hijo lo viniera a ver, es ese hijo quien esperará a su padre en otro sitio, donde quizá puedan econtrarse nuevamente.

29 julio, 2010

38,3°C

Desde mi delirio febril decidí escribir.... 3er resfrío del año, voy muy por debajo de mi récord de resfrios del año pasado... me siento pésimo.

Pensaba hace un rato en el último libro que leí... "Las Mujeres que aman demasiado" de Robin Norwood, libro que me recomendaron caundo comí el polvo de la pena y amargura máxima, momento del demonio... Que manera de decir verdades este libro, me llegó profundamente cada una de sus letras, y luego de leerlo puedo decir que soy/fuí/queseyo una de aquellas que aman demasiado... y uno podria preguntarse quién dijo que esa cuestion esta mal???, Yo... hasta hace 900 días atrás pensaba que esa cuestion de amar demasiado, era lo más espectacular que te podía pasar, osea ser amado y amar a ese nivel es lo que cualquiera querría para si... pero como me dijo mi sicóloga todo lo que cae en el desborde puede ser poco beneficioso, mas aún cuando esa burbuja en la que te encuentras se rompe de golpe y de ma misma forma te vas al suelo.

Hoy pensaba que me gustaría volver el tiempo atrás, disfrutar cada instante que no disfruté y quizás no cometer los errores que cometí en ese entonces... se me vino todo esto a la mente después de leer un mensaje de facebook de una persona que decía querer volver a ser el de antes... y me pregunto, es que se puede volver a ser lo que se fué???, uhmmm, lo dudo, creo que la vida/Dios, nos pone en el camino situaciones, gente, dolores y risas para irnos moldeando... la que fuí me gustaba, y quizas la que soy ahora me tendrá que gustar y adaptarme a la cosas que he vivido y viviré, que no son las mismas que pasé cuando era la de antes -nosesiseentiende- en fin, la vida es un conjunto de experiencias, ciclicas, buenas malas y comolamierda que nos toca vivir, no quiero quedarme en el pensamiento que me gustaría volver a ser la de antes porque siento que jamás me adaptaré a la nueva que soy... pero si me preguntan, me extraño y extraño al que que me acompaño cuando era la de antes... y que ya es otro distinto también...

La fiebre me tiene mal...

Extracto del libro...
"... Cuando estar enamorada significa sufrir, estamos amando demasiado.
Cuando la mayoría de nuestras conversaciones con amigas íntimas son acerca de él, de sus problemas, sus ideas, sus sentimientos, y cuando casi todas nuestras frases comienzan con "él...", estamos amando demasiado.
Cuando disculpamos su mal humor, su mal carácter, su indiferencia o sus desaires como problemas debidos a una niñez infeliz y tratamos de convertirnos en su terapeuta, estamos amando demasiado.
Cuando leemos un libro de autoayuda y subrayamos todos los pasajes que lo ayudarían a él, estamos amando demasiado.
Cuando no nos gustan muchas de sus conductas, valores y características básicas, pero las soportamos con la idea de que, si tan sólo fuéramos lo suficientemente atractivas y cariñosas, él querría cambiar por nosotras, estamos amando demasiado.
Cuando nuestra relación perjudica nuestro bienestar emocional e incluso, quizá, nuestra salud e integridad físicas, sin duda estamos amando demasiado...."

19 julio, 2010

CUÁTICO...

Cuático... es una palabra que resume todo, cuático como ha pasado el tiempo y las cosas que han pasado durante el mismo... han pasado exactamente 927 días que no escribia y me di el trabajo de contarlos... uff.
Si me pusiera a escribir aquí lo que he vivido en 927 días, las carcajadas que he dado, las lágrimas que he botado, los pasos caminados, las palabras salidas de mi boca sería más cuático aún...

Hoy soy más mujer que hace 927 días, más madura, más profesional, más romanticona, más reflexiva, más jugada, más decidida, más sensible, más celosa, más esforzada... más.
Menos niña, menos ilusa, menos confiada, menos tolerante, menos picota, menos dependiente...

Últimamente no lo he pasado bien, pase por una situacion muy dolorosa que me hizo volver a lo básico, a mirar las cuestiones de otra forma, ando mas a flor de piel, me pego mirando cielos como antes y pensando como cresta hago para empezar de cero... sigue siendo cuático todo, volver a lo básico me hizo volver pa' aca a escribir, expresarme y dejar fluir las leseras que me dan vuelta en la cabeza, siempre me acuerdo que hace 927 días atrás escribir me hacía re-bien, me reía ene, o me desahogaba llorando mientras lo hacía... creo que eso me hace falta.
Lo genial de todo esto es que gente que hace 927 días era mi amigo por blog ahora lo sigue siendo por otros medios, a pesar que ya este lugar estaba más que abandonado.

Debe ser que estoy a poco tiempo de un nuevo aniversario de mi natalicio que me tiene media "emo"...

En fin, voy a darle una oportunidad a este sitio tan cargado de mi, tan lleno de lo que soy y de lo que siento...

Cuaaaaaatico....

Besos cargados de nostalgia bloggera pal que lee...